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‘SONETOS DE LA TRANSICIÓN Y DE LA RECONFIGURACIÓN DE MI LEGIÓN DE ALMAS’, DEL VENEZOLANO JOSÉ CARLOS DE NÓBREGA:

 

 

José Carlos De Nóbrega

 

 

Crear en Salamanca tse complace en publicar estos poemas inéditos del escritor venezolano José Carlos De Nóbrega (Caracas, 1964), ensayista, narrador, traductor y poeta. Ha traducido a Lêdo Ivo, Clarice Lispector y Mario de Sá Carneiro. Obtuvo en 2021 el premio de ensayo de la Bienal Félix Guzmán con «Bitácoras de la Pandemia». Entre sus libros de ensayo tenemos » Textos de la Prisa» (1996), «Derivando a Valencia a la Deriva» (2007) y Salmos Compulsivos (2011). En 2013 publicó «El Dragón Lusitano y otros relatos».

Saramago por Carlos Noronha

 

 

SONETOS DE LA TRANSICIÓN

 

1

 

Quién iba a imaginar que en el año jubilar

Del Centenario de Cheo SARAMAGO

Iba a salir de la Caverna que venía cavando y apuntalando

Obseso como muerte intermitente estos tres meses?

 

Ayer martes como una vez acaeció en Macondo

Hizo un sol rojo y rebelde en despacho dentista

Abierto para desquitarse con el sargento y alcalde milico

Arrancándole la muela sin anestesia en maniobra piadosa y furiosa al punto.

 

Penélope, Melanie y otros mocosos terribles

Dibujaban en la tierra reseca de esta Valencia de San Desiderio

Una mandala para abatir con un cuento de hadas portugués

 

El sopor de una republiqueta que se debate terredad libertaria

Posible, querible y tocable con las manos sucias

De tizas, arcillas y carbones en colorido vivo, terco y travieso.

 

William Torrealba, José Carlos De Nóbrega, Sol Linares, Eva Guerrero, María Elisa Núñez y Carmen Ruiz Barrionuevo (Salamanca, 2015)

 

2

 

La poesía auténtica e implacable con versos y figurines

Que escancian vinagre que empalaga y ensordece la Confraternidad

De Almas que cada uno se empecina en Ser,

Nos provee coplas de buen mosto de Oporto y Madeira

 

Con que Luis Alberto Angulo celebra Bodas de Caná

Con María Zambrano dejando los vinos más aromados y maduros

Para el final de este ágape aguafiestas y disonante

Que descubre a los poetastros que entraron a casa de hablas falsificando la invitación.

 

De cierto les dice María, filósofa y poeta de la vida,

«Todo está vivo y unido», incluso la desnudez ridícula

De quienes pretenden esterilizar con boato y retórica nuestro corazón melómano y redimido.

 

La Mandala es el caleidoscopio por donde SARAMAGO

Y Blimunda ven a través de todos los cuerpos:

Las coplas son laberintos de habla que nos suspenden en vuelo libre y despreocupado. No hay perdigón que ahueque alas.

José Carlos De Nóbrega y Laura Antillano

 

3

 

Me suponía Apocalipsis en que la Inquisición quemaba mi apostasía en Cristo,

Empero me decidí Memorial del Convento

En la prosa poética y erótica de nuestro hereje ateo

Que remite al inicio de todo este lío: Un pesebre bien oliente a bosta bestiaria en Belén.

 

En las afueras del Museo tinieblas adentro,

Los chiquillos hacían de las suyas con sus garabatos

Al ras de las tumbas en interminable fiesta

De cuerpos de mujer que posaban y se pintaban brujería en el cuento infantil de Don José.

 

Blanco ostra y perla de Penélope quien ya no espera a su Ulises,

Páramo rosado, crujiente y gustoso de Melanie

Y azúcar morena de Vanileiby que tuesta sol del Golfo Plácido en iconografía hiperrealista que rejuvenece a SARAMAGO.

 

Es verdad que extraño a mi Beatriz ovillo y enigma,

Que me quiere sólo para ella solita,

En la tersa y mestiza selva a la que se suman Ingrid, Marichina y Marhisela: Mujeres que hoy me hacen más libre.

 

En el Aula Magna de la Facultad de Filología

 

4

 

No exageré en la genética hegemónica de mi mamá madeirense:

Me jugaba la vida al leer, releer y conversar a SARAMAGO.

No en balde me tentó un demonio trovador y panadero de nombre Denis

Para salir a derretir la lagaña depresiva de mi alma compulsiva como azúcar en el pan.

 

El ojo de Melanie me capturó profeta, poeta y charlatán

Apoyándose en José Sousa, como mi tocayo novelista y majadero.

Y comprendí sin éxtasis de barroca dulzura infernal

Que escribimos un mismo libro polifónico que ni siquiera Dios cierra

 

Seas teísta o No, puesto que Él es puerta y ventana

Que puedes abrir y cerrar tránsito hacia el cambio:

La muerte ha de conducir a la vida en memoria de amor revoltoso sin política de ultratumba embustera.

 

Poesía del Decir no llega a su fin en Coplas de la Edad Ligera.

Se renueva y persiste con la intensidad

De los cantos homéricos, la oda tuerta e iluminada de Camoens y la Elegía de Cardenal a Merton.

 

José Carlos De Nóbrega, Azul Urdaneta y José Antonio Rosales

 

5

 

Los actos culturales son circenses

Tanto y tanto como una Corte abigarrada de los Milagros

A la salida de conversatorios y recitales disparejos.

Chere Medina me lo hizo saber ayer cuando me dijo que la esquizofrenia tiene cura.

 

Ramón Belisario, no obstante sus manos muy trémulas,

Nos raspó el estigma de Caín y el sufrimiento en vano de Abel

Y nos trazó su colorismo y textura lúdica en la frente

Tras la cual se incuban las ensoñaciones más gratas.

 

Chere y Ramón me lo habían anticipado y obsequiado en una estampa

Maravillosa de la Virgen dolorosa que aún conservo cerca de mi corazón espinado.

En mi biblioteca de Babel y Sión guardaré también a mi Vanileiby en sus dos estampas de SARAMAGO.

 

Se opera hoy otro milagro que adversa mi soledad viuda:

Esta casa nunca estuvo sola pues es terredad compartida

Con los dones de los amigos vivos y el memorial solar y lunar de mis muertos que me resguardan.

 

 

6

 

Regresé a una casa que no me es ajena:

La extrañaba saudade de almuerzos y cenas en familia de amigos.

No me apellido Angulo ni Oliveros, pero me siento a la mesa como uno de ellos.

La pasta boloñesa a la Barinitas de ayer estaba más gustosa que nunca.

 

Mientras Luis Alberto hacía siesta en su hamaca

Y viajaba de Manoa a Macondo y de Carabobo a Gaza parando la oreja,

En la sobremesa hice reír a Miriam con mis peripecias amorosas,

Con el buen pulso de mi brazo izquierdo cuyo codo soldó de milagro.

 

Nos vimos algo más viejos como la puerta de acceso a este poema habitable del Decir:

Si deja de abrirse y cerrarse en acto de recogimiento,

Les regalaré una casi nueva de mi casa con Yudi, para que la suya sea también la mía siempre.

 

Luis Alberto me regaló un par de botas de poco uso

Y así regresé también a mi Cueva de Platón

Bien calzado, contento y pisando una terredad más firme todavía.

 

 

 

SONETOS DE LA RECONFIGURACIÓN

DE MI LEGIÓN DE ALMAS

 

1

 

Dios trino y liberador me libre de sonar libro de auto-ayuda

Inútil para mi prójimo vivo que también soy Yo

Y, en especial, para mí mismo en sintonía con el mundo.

No me mueve situación de extrema melancolía sino de entusiasmo en el Amor.

 

Además del capítulo 13 de la primera de Pablo a los Corintios,

El salmo 23, todo Job y los evangelios canónicos y apócrifos,

Reveo el laberinto del suicida de Sá Carneiro y la heteronimia de Pessoa, incluso su correspondencia tan rara.

Asimismo a SARAMAGO y la poesía del decir que me enseñaron mis amigos.

 

Coplas de la edad ligera y Caída libre se avienen con mi sonetario encarnado,

Pues me complementan estado de Gracia que padezco y gozo

Tal como me sugirió mi mamá Augusta: Empinarse en la buena amistad y agradecerla.

 

Nos tiene vivo el Decir, me dice al oído Luis Alberto

Quien se viene con María Zambrano, el peón y la sirena.

Avanzo con Ingrid en curiara por el río que nos reconfigura el alma y el más plácido alrededor.

José Carlos De Nóbrega y William Torrealba (Salamanca, Campus Unamuno, 2015)

 

2

 

Si bien persisto en mi escritura compulsiva,

La reconfiguración de mi legión de almas y de mi alrededor bien amado,

Es asunto y decisión que me compete, me equivoque o no,

Pues supone abrir la puerta a un día de sol que me trajo Myriam del Caribe azteca.

 

Me reconozco en los cuadros de mi hermanita Vanileiby

En los que los relojes duermen la vigilia

Y despiertan en la ensoñación inequívoca y lírica de los colores que encienden cuerpos desnudos

Al garete del amor más terco y febril que pueda experimentarse.

 

Igualmente, me complazco en la audacia afirmativa

Y la franqueza despiadada del poema hembra que es Marhisela.

Quiero restablecer la sirga que me ata a la noble lindura de Marichina.

 

Plagio oratorio de San Francisco de Asís en su bosque del Cristo panteísta,

Así como también Ejercicio Espiritual de San Ignacio,

Para que mi nave atraviese el diluvio acompañado de vivos y muertos. Que Ello conste en mi Bitácora nuevecita.

 

 

 

 

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