Horas serenas del ocaso breve. Documental sobre D. Miguel de Unamuno (Poeta)

“HORAS SERENAS DEL OCASO BREVE”.
En Memoria de D. Miguel de Unamuno, poeta

Deportado en Fuerteventura por el dictador Primo de Rivera, vierte Unamuno en sonetos su diario íntimo de confinamiento y destierro en los ciento tres sonetos que incluye en su libro «De Fuerteventura a París», reservando el número LIII para el soneto que da título a este documental, escrito el 8 de junio, – un mes antes de partir hacia su voluntario exilio parisino -, frente al mar Atlántico.

José María Sánchez Terrones

Horas serenas del ocaso breve,
cuando la mar se abraza con el cielo
y se despierta el inmortal anhelo
que al fundirse la lumbre, la lumbre bebe.

Copos perdidos de encendida nieve,
las estrellas se posan en el suelo
de la noche celeste, y su consuelo
nos dan piadosas con su brillo leve.

Como en concha sutil perla perdida,
lágrima de las olas gemebundas,
entre el cielo y la mar sobrecogida

el alma cuaja luces moribundas
y recoge en el lecho de su vida
el poso de sus penas más profundas.

Lydia de Sousa

Esta producción audiovisual se plantea como un cortometraje para recorrer el itinerario poético de D. Miguel de Unamuno. A través de su palabra pretende adentrarse en su mundo personal e íntimo, en lo posible. Recrear los lugares por donde transcurrieron sus días y, de la forma más fiel, traer a la memoria su recuerdo, haciendo parte del proyecto sus palabras:

Del corazón en las honduras guardo tu alma robusta,
cuando yo me muera guarda dorada Salamanca mía
tú mi recuerdo.

El esfuerzo de Unamuno por proyectar su persona, sus dimensiones humanas sobre los objetos inmediatos y los seres queridos -incluyendo a sus libros, sus botas, sus paisajes, su perro- es ciertamente digno de perdurar en nuestro recuerdo. La poesía de Unamuno nos hace penetrar en un universo de hermandad, en que el diálogo, el contacto amistoso y cordial, une a todos los cabos, recorre todas las superficies, anima todos los espacios en apariencias vacíos.
Cuando Unamuno escribe imagina el futuro, el mundo por venir, los pasmosos abismos de tiempo que le separan del momento en que sus escritos tengan sustancia y significado. Medita en la amplitud del universo léxico de esos tiempos todavía inexistentes cuando él ya no estará y sus palabras permanezcan escondidas en polvorientas bibliotecas.
Con el símbolo recorreremos sus palabras. Con la participación de personas relacionadas con su obra y su persona recorreremos su vida. En definitiva el proyecto es traer a la memoria el Universo de D. Miguel.
El modelo del proceso narrativo del cortometraje es documental, estableciendo el ritmo por las colaboraciones de personas relacionadas con las letras y con la figura de D. Miguel, (familiares).
Hemos pensado que la música tiene que tener carácter charro. Es evidente que él vivió y murió en Salamanca y que tuvo que disfrutar de su música popular, esta estará presente en la interpretación de la Joven Orquesta Sinfónica Ciudad de Salamanca, con obras de Bretón, Gombáu, Víctor Reyes, Guridi y también de obras para piano de Sánchez Allú, y del Maestro García Bernalt. Sin olvidarnos de la obra “Música para un Códice Salmantino” de Joaquín Rodrigo. La música, pues, también añade estética y profundidad al conjunto.

Todo orquestado como si de un poema sinfónico se tratara el cortometraje de aproximadamente una hora de duración quiere rendir homenaje al poeta, casi siempre olvidado por su condición de filósofo, pensador, profesor universitario, escritor de teatro. En la memoria está su deseo, muchas veces manifestado de pasar a la posteridad como poeta.


Fotos: José Amador Martín

Un comentario
  • elena díaz santana
    octubre 29, 2012

    José Amador, enhorabuena por esta iniciativa.
    Estoy deseando verlo, me interesa todo lo de Unamuno, y mucho su época de destierro en Fuerteventura, donde se reencontró con la mar, yo considero a Unamuno un poco canario, porque a pesar del destierro, aprendió a amar la isla y sus costumbres y a sus gentes, de allí se llevó muchos afectos.
    Así que lo dicho, ¡ qué sea un éxito !

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