LECTURA EN EL LICEO, 26 DE OCTUBRE. XX ENCUENTRO DE POETAS IBEROAMERICANOS. FOTOGRAFÍAS DE JOSÉ AMADOR MARTÍN

 

 

1 Poetas iberoamericanos que leyeron sus textos el 26 de octubre

 Poetas iberoamericanos que leyeron sus textos el 26 de octubre

Crear en Salamanca  se complace en publicar las fotografías de los poetas que leyeron sus textos en el Teatro Liceo de Salamanca el día 26 de octubre y durante el XX Encuentro de Poetas Iberoamericanos, que esta edición rindió homenaje al poeta salmantino Aníbal Núñez (1944-1987). Las imágenes llevan la firma de José Amador Martín

 

 

2 Aníbal Núñez retratado por Miguel Elías

  Aníbal Núñez retratado por Miguel Elías

 

SONETO DE ANÍBAL NÚÑEZ

DEDICADO A MIGUEL DE UNAMUNO

 

 

3 El rapsoda J. M. Sánchez Terrones dando voz a Aníbal Núñez

 El rapsoda J. M. Sánchez Terrones dando voz a Aníbal Núñez

 

MORIR SOÑANDO, SÍ, MAS SI SE SUEÑA…

 

 

Morir soñando, sí, mas si se sueña

Ilusión es la muerte, fe la vida.

Guerra la paz; y si la paz se olvida

El tiempo al fin de eternidad se adueña.

La desgana de ayer ¿qué nos enseña

Deshaciéndose en hoy? Abierta herida

El empeño de hacer que la aprendida

Ventana dé al vacío que se sueña.

No se matan los sueños con la muerte.

¿A qué representarla con tal ceño?

Morir es aprender lo ya sabido.

Vivir la vida no es negar la suerte.

No sabemos, Miguel, si es que te has ido

O sigues con nosotros en el sueño.

 

4

 

LUZ MARY GIRALDO

(Colombia)

 

 

 

 

ÍCARO SOLITARIO

 

Todos los gestos cercenados, piedras

graves del ceño, consideraciones

sobre la legitimidad de alzar el vuelo

han tomado la forma que tuvieran las alas.

                    

                                   Aníbal Núñez

 

Aquel que cifraba en su delicadeza

la afición de volar

extendió sus alas y rompió el aire

con su pico de bronce.

Ascendió a la montaña de silencio

y desde lo alto miró el espacio abandonado:

el último punto se fundió al primero.

 

En la tierra que poco a poco lo suplanta

dibujó la sombra.

 

Solitario

alza sus ojos en medio de la noche.

 

 

5

JESÚS FONSECA

(España)

 

 

 

 

ASÍ DE CLARO

 

«Hay cosas que saltan a la vista»
Aníbal Núñez

 

Ser tú mismo, por ejemplo,
sólo tú mismo, entre gentes
previsibles, verdades supuestas
y otras apariencias que esconden
lo más cierto. Así de claro
y de sencillo. Sentir muy despacio,
muy despacio, el roce confiado
de la carne y su ternura infinita;
el dolor de la sangre y su correr callado.
El silencio que salva.
Contemplar los adolescentes
semidesnudos que se bañan
en el agua fresca, casi fría del río,
sorprendiendo la intimidad de los pájaros
que alzan sus alas y sonríen.
Sentir muy despacio,
muy despacio, la alegría
de una mañana de luz,
desde el tiempo que hace
y que deshace a la sombra
de lo que no se repite.
Así de claro y de sencillo.
Sentir también despacio,
muy despacio, la cercanía
escondida y visible de Dios:
ese único saber, ese único amor
que espero. Vivir quizá sea eso.

 

¡Qué otra cosa si no!

 

 6

 

CARLOS AGANZO

(España)

 

 

 

 

PÉTALOS

 

“Sin que lo sepa el jardinero
ha brotado un rosal al otro lado”

Aníbal Núñez

(Inutilidad del poeta didáctico)

 

Tuvo pena el esclavo de arrancar

el brote de amapolas

que en rojo sorprendió a la rosaleda

con las últimas lluvias

en el jardín de Venus.

Se reían las rosas

de tan gran insolencia.

 

Y llegó la tormenta y a las rosas

de poco les sirvieron las espinas.

En el jardín desierto ni siquiera

el jardinero sabe
diferenciar los pétalos caídos:

¿cual es de rosa?, ¿cuál el de amapola? 

 

 

 7 Victor Oliveira Mateus y Alfredo Pérez Alencart

Victor Oliveira Mateus y Alfredo Pérez Alencart

VICTOR OLIVEIRA MATEUS

(Portugal)

 

 

INSTANTES Y PERMANENCIA

 

 

                                                   Que me traigan el humo dijo Ciro

                                                   y le trajeron todas sus victorias

                                                            Aníbal Núñez, Pebetero

 

Nada queda del viejo olivar de mi infancia

ni del blanco de los almendros que cercaban

la mudez intacta de mi primera casa

 

No volveré a iluminar, con trémula y delicada

luz de aceite, las intermitencia de ese corazón

siempre dividido entre el querer y la cobardía.

 

No más tejeré aquella música antiquísima,

que, en vibrantes rutas consteladas,

te indicaba la fuga a todos los naufragios.

 

Me queda (tan solo) esta lucha contra instantes que no

existieron, esta inagotable fidelidad a todo un azul

celeste, que suaviza el campo de la batalla, que graba

-en caracteres de humo- la explicación de la derrota.

 

 

Traducción de A. P. Alencart

 

 

8

 

 

SANTOS JIMÉNEZ

(España)

 

 

 

ALGUNOS POEMAS SON PARA SIEMPRE

(a la manera de Aníbal en aquellos versos inmortales)

 

el libro contenía la respuesta

lo sabía pero demoraba su búsqueda

y la hubiera demorado aún más

de no apremiarme el tiempo

que toda comodidad destruye

y sabía que dentro del libro un poema

me ayudaría me ayudaría siempre

con él ya entre las manos vi un recorte

de periódico señalando una página

y supe al instante el poema

que habitaba aquella página

pero tardé en abrirla

aun sabiéndola reveladora

 

hubiera podido con algo de esfuerzo

recordar cada uno de sus versos

o mejor no recordarlos

no recordar ninguno solo la sacudida

el peso el poso el pesazo de la reflexión

en las profundidades del pecho

como al fin entre nosotros se imponen las palabras

lo dije lo dije de nuevo en alto una vez más

 

la cofia era de perlas

 

 

 9 Francisco Javier Sánchez y Verónica Amat

Francisco Javier Sánchez y Verónica Amat

 

VERÓNICA  AMAT

(España)

 

 

 

SONATA  TRISTE

 

Compartiste con otros tus pasiones

tu ruta de caprichos en constancia

evanescente, oculto en la distancia

siempre presto a unirte al enemigo.

 

Ida y vuelta, rubor, vacilaciones,

culpable siempre regresas a tu estancia

tu carne de alabastro y tu fragancia

renunciaban a más explicaciones.

 

Tu vida como un rosal de invernadero

floreció igual en junio que en enero

en estas horas gélidas se extiende.

 

Cálido albergue en dársena escondida

y para iluminar tu despedida

mi último cirio de amistad se enciende.

 

 

10

 

 

MARCELO GATICA

(Chile)

 

 

 

 

ESPEJISMOS EN PLAZA MAYOR

 

Llegados a este punto hemos tomado

 —se suman otras voces—

la decisión de naufragar.

Aníbal Núñez

El náufrago llega a la Plaza Mayor

convencido de que lo esperarían con algún homenaje,

una medalla y el amor de alguna bella periodista deportiva.

Nada,

la caterva sigue la línea recta

de los fragmentos de una Era de segundos.

Nada,

o quizás la vida

desplegada bajo el reloj que no es

un reloj sino un verso

un camino hacia una ruina

un invierno a contra luz

hacia una palabra tallada en

un poema declamado en vivo por Aníbal Núñez.

 

Mientras en la esquina una mariposa

se desintegra al contacto de la luz,

estallando en el centro de la piedra.

Las catedrales parecen levitar

y desmontar el horizonte por algunos segundos.

 

El náufrago pierde el equilibrio

al contacto del vuelo de los versos.

Aníbal advierte su desazón, y

golpea suavemente su espalda,

y silenciosamente le dice-

por aquí los poetas somos sobrevivientes,

es decir, somos parte de la resistencia.

 

 

11

 

 

ABELARDO LEAL

(Colombia)

 

 

 

CARTA A ANÍBAL NÚÑEZ

 

Te fumas la vida

En papeles blancos

Poblados de todos los signos

La blancura del invierno

La desnudez del verano

Y la paciencia de la lluvia

Que cae en el vacío de la tarde

Caminas sobre aguas oscuras

Que arrojan una luz insomne

Y son ellas el alimento

Que abre el hambre de cada día

Los árboles escuchan tu brisa

Que se mece en la soledad de la masa

En la antesala de la muerte

El único espacio que habitamos

Sin saberlo

En el silencio que pende de la música

Hallamos tu rostro.

 

 

 

12

 

 

JORGE FRAGOSO

(Portugal)

 

 

 

PALABRA

 

En la palabra

que surca el tiempo

–el tiempo existe porque te siento–

mi mirada que te exclama

cuerpo que te transita

y este vacío

pecho sólo lleno

cuando de ti…

 

En esta palabra     invento

cada pliegue de los días

tu regazo

de espuma

mar suelto      resguardo

dentro       pecho vacío

sólo lleno en tu abrazo

 

Mi sonrisa     sólo

hecha de tus labios

 

y este grito que invento      mi amor

dentro del pecho

se incendia

hasta tu respirar

de mi tiempo total

hasta saciarme

del yo completo

de tu nombre

 

(Traducción de A. P. Alencart)

 

 

 

13 Foto de Jacqueline Alencar

Foto de Jacqueline Alencar

 

 

JOSÉ AMADOR MARTÍN

(España)

 

 

 

 

SALAMANCA

 

 

Hermoso cuento, mientras cae, de nuevo,

 la rosada cortina de la tarde y duerme el valle,

y en el valle duermen los signos en las piedras

y la pasión idílica

 

Aníbal Núñez

 

La memoria pervive en la ciudad,

en esos pasos que siempre la recorren,

en la ruina en que se alza,

en la luz que la transforma en armonía
Recorrerla es sentirla

en las esquinas de los vientos,

en los parques que sin apenas saberlos

los amamos en el sueño de los árboles.

En los muros pintados y en los rostros

somos partícipes de un devenir de sombras,
también en los cielos de cada atardecer que aquí pervive

con los signos de la supervivencia.

 

Somos testigos de abrazos y crepúsculos

de lluvias y de soles. Del tiempo que pasa

como si no pasara nunca

en la memoria y olvidos de todo lo que fuimos.

 

Hoy, tú, regresas, como cada tarde,

en el vuelo de las aves, en la rosada cortina de los sueños,

en el hermoso cuento de las luces

a las colinas y valles que encierran la ciudad.

Hoy queda el duelo de palabras y otoños,

de calles y plazas, de jardines y piedras

donde grabar tu nombre de sentida memoria

en las páginas del tiempo, donde tú reposas.

 

 

 14 Leocádia Regalo y Alfredo Pérez Alencart

Leocádia Regalo y Alfredo Pérez Alencart

 

 

 

EOCÁDIA REGALO

(Portugal)

 

 

 

EL MISTERIO DE LOS DÍAS

 

Todavía no sé

desvelar el misterio de los días.

Paso por caminos trillados

y en ellos presiento

la revelación.

A cada señal

le atribuyo un sentido.

En cada encrucijada

descubro la nubosa

justificación de las cosas.

 

Si me fuera posible

renovar el instante

en que me suspendo

del hilo de las palabras

silabadas en la limpidez primordial

convertiría

en puro magma

la espiral de silencio

que vuelve áureo

en el invisible cristal

de las cosas por nombrar.

 

Traducción de A. P. Alencart

 

 

15

 

 

JUAN CARLOS MARTÍN

(España)

 

 

 

PÁBILOS HUMEANTES

 

Que me traigan el humo dijo Ciro

y le trajeron todas sus victorias.

(Aníbal Núñez, Pebetero)

Pábilos humeantes,

cañas cascadas,

secuoyas partidas.

Sube un genuino incienso de derrotas,

los laureles mejor contados.

 

Grama seca en procesión,

yesca en tropel hacia su sino,

huestes de estopa ascendente.

Canta el búho de las soledades

gestas de paladín desertor.

 

¿Llegará la lluvia?

¿Traerá la riada aluviones?

¿Caerán coronas, guirnaldas,

diplomas o sellos reales?

Me encontrará al descubierto

la pedrada de mis vanidades.

 

¿Soplará el solano?

¿Aventará tan sólo la cizaña?

¿Tumbará las torres de marfil

y los museos de hazañas disecadas?

Resistiré

en el reverente zarandeo de la palmera.

 

¿O se hará que nazcan futuros,

que mi ocaso aborte porvenires

de resurrección,

que se anuncien días nuevos

y horizontes sin cartografiar,

mapas en blanco que uno conoce,

sendas sin huella resueltas en edenes, en desiertos

y en todas partes,

y en todos los tiempos?

Diré amén a todo.

 

16

 

 

STEFANIA DI LEO

(Italia)

 

 

 

 

HERMOSOS SUEÑOS EN EL ALMA APOSENTADOS…

 

 

 Morir soñando, sí, más si se sueña
Ilusión es la muerte, fe la vida,
Guerra la paz; y si la paz se olvida
El tiempo al fin de eternidad se adu
eña.

Aníbal Núñez

 

Hermosos sueños en el alma aposentados,

sueños de la razón que no produce monstruos,

sueños de libertad, de puertas azuladas,

estos nuestros sueños, de luz y de esperanzas.

 

Hermosos sueños de Venus enamorada

derramando su voz entre columnas,

tiempos en que nada se mueve, nada se escucha,

tiempos de guerra, ruido de silencios.

 

Alzados de la ruina nos movemos,

la muerte una ilusión y un consuelo,

mundo donde ya no hay presencias.

 

Tu voz resonando en Salamanca,

nunca se derruye en la memoria,

voz impaciente de luz, halo de sombras.

Quizás leyendo junto al río

encontraste las ninfas allí metidas,

apretando tus manos

de fuego quemadas. 

 

Tras la muerte todo reinicia,

en un mar solitario y sin delirio,

en la oscuridad donde

el silencio se adivina.

 

Náyades, nereidas, ninfas y sirenas, 

acompañan nuestra paz en el silencio,

telarañas nos atrapan, subsumiéndonos a la tierra.

 

Nuestra patria nos detiene y nos consuma,

toda ruina tiene algo de templo-

ciudad, bendita maldición,

 monstruo devorando  quimeras.

 

A media voz, Aníbal te celebro,

flor del mal que jamás se marchita,

temporada en el infierno de la vida.

El dolor de la belleza, te acosa

en el ataúd de laurel dorado,

dionisíaca la sábana envolviéndote el costado.

 

Poeta del  amor y de la muerte,

vivo en la esperanza del sueño,

el consuelo lentamente desfila

por toda la ciudad entristecida.

 

 

17

 

 

MARÍA ÁNGELES PÉREZ LÓPEZ

(España)

 

 

 

[HORMIGAS]

 

 

Sobre el eczema del asfalto corre una hilera de hormigas laboriosas. Ellas conocen el poema de Pound y no le temen a la palabra usura porque en el territorio del hambre no resulta posible imaginarla. Artrópodos de las inmediaciones del lenguaje. Escarban bajo tierra por si hubiese otras acepciones más nutricias. No necesitan decir hoja o decir savia para sentir la felicidad extrema de los dientes. No necesitan que yo ponga en su boca nada más que una miga derrotada. Pueden hacer suya la ciudad porque la hemos abandonado a su intemperie y ellas pertenecen también al mismo reino de lo invisible que las mendigas rumanas junto al supermercado. Cuando están muy cansadas y se adormecen sobre los carros vacíos de la compra, los insectos penetran en su sueño. Al fondo del agua más oscura, donde han quedado quietas brevemente, comparten con las piedras su inmovilidad. Nada ocurre en la superficie que se irisa con el viento, pero en el lodo profundo algo se agita en cada larva. Mientras el agua duerme, ellas reclaman alimento a los adultos, que les entregan materia líquida regurgitada.

 

Entonces recuerdo de golpe que yo también he crecido con palabras que otros lamieron y han masticado hasta la extenuación, como esos chicles rosa con los que termina doliendo respirar. Las han deglutido y vuelto a deglutir dejándolas resecas en su hollejo pero que yo chupaba con fruición por si aún soltaban alguna perlita de sabor en mi boca. Las han peinado con morosa severidad o desinfectado cuando sangraba la piel en las rodillas de la infancia. Las han abrigado, vestido de uniforme, desnudado en los hoteles. Las han poseído.

 

En el sueño las larvas (las palabras) crecen veloces y avanzan disciplinadamente como niñas enlutadas que llevaran una tela de pañal en la cabeza, madres de otra plaza circular cuyo oscuro grito no termina nunca de agotarse. Cuando el sueño decide despertar, la luz primeriza del amanecer descubre a algunas de ellas hilando seda. ¿Son las moiras? ¿Las ilegibles fulguraciones de la noche que muere? ¿Las que transformaron el cordón umbilical en hilo destrenzado y deglutido? También está genéticamente determinado su sexo, y se dividen según sus cromosomas. ¿Las palabras? No, los insectos (e insectas). Me sobrecoge sentirme tan cerca de su lado, en lo invisible y verdadero que es la piel enfermiza en la ciudad sobre la que caminan sin temor. Los científicos las llaman hormigas del pavimento, y cuando las nombran tan objetiva y presuntuosamente, creen cancelar cualquier duda que se hubiese abierto debajo de sus patas, pero lo cierto es que al correr por la piel enrojecida del asfalto, traen la luz y verdad de lo inasible. Son apelaciones radicales de la sombra. Las mendigas y yo también lo somos.

 

con Aníbal Núñez

 

 

18

 

 

 

LEONAM CUNHA

(Brasil)

 

 

PARALELO COM ANÍBAL

 

Aníbal Núñez reconhece

a perfeita postura dos mortos.

Teriam uma vida inteira atravessado

somente para saberem 

comportar-se no momento infalível 

– o fim?

Ou haverão encontrado a torre

de onde tudo foi visto 

e onde não é novo 

o sol que se desabotoa?

 

Li muitos livros e nada aprendi sobre isso.

Apenas postulo que

na minha hora

quando nada será nada e sopro somente

espatifem meu corpo em cinzas

e poluam os mares

com o instrumento de minha poesia.

 

 

19

 

 

EMILIO MOZO

(Cuba)

 

 

 

POEMA DE GUERRA

 

Se sentó ante las líneas enemigas
en una mecedora, sorteaba
los disparos, sonriendo: la primera
bala la había alcanzado mortalmente
Se seguirá meciendo
hasta dejar sin munición a todos

ANÍBAL NÚÑEZ

 

Nazco muero soy
Sin tiempo ni lugar
Sumergido otro
Multiplicando armo el viento
Repaso
Describo al que muere
Nube pantano río
Sin tiempo ni lugar muero

Espeso crujiente otro
El hilo que unía el corazón roto
Hostigado por la ortiga
Por la bala que roza la cortina
Oscuridad que envilece
El hilo que unía el corazón roto

Destruyo no ocupo
Celebro la sombra
El espíritu ausente
Coloco cimientos
Esparzo semillas
Vacío de esperanza destruyo

A veces sueño y siento
Hambre de princesas
El tigre navega
Por la curva del cielo
Montañas de azúcar
Pálidos vientos
No encuentro el amor
Ni me siento hombre

Llora la guerra
Corona el verano
Con su lluvia fría
El viento persigue
Aunque es de día
Curioso escucha
El rugir del río

Gruñen alados
Gigantes sin brazos
Infinitos geométricos
El hombre no siente

Desde el pájaro Apache
Casas sombrías
Un lago vacío
Silencio en el vino
Silencio en la mesa
Pájaros gimientes
Reflejos de arena
Vivir olvidando
Olvidado solo

 

 

20 Xenaro Ovín dando voz a Julio Collado

Xenaro Ovín dando voz a Julio Collado

 

 

JULIO COLLADO

 (España)

 

 

APORÍA DEL TIEMPO

 

“Perdonad, ante todo,

mi posición al margen

mi extravío…”.

                       Aníbal Núñez

 

Un segundo es el tiempo

que media

entre un pensamiento y otro.

Un día, el espacio máximo

entre tu palabra y la mía.

Una semana, la anchura

del abrazo.

Un mes, el abismo

de perderte.

No pidas que siga, porque

a partir de treinta días

todo es niebla.

 

¿Cuánto tarda

el mar en borrar tu nombre?

 

Unas marcas en la arena,

un sabor de agua distante,

un baño solitario, la inútil

espera de la luna, una cometa

en la mano caprichosa del destino,

un arco iris, colibrí que muestra

en –  arco – perfecto 

sus senos de adolescente…

Es todo tan hermoso y sin embargo…

 

¿Cuánto tarda el mar en borrar

tu nombre?                            

 

 

 

ENRIQUE VILORIA VERA

(Venezuela)

 

 

21

 

LA CABALGATA DE ANÍBAL

 

 

Que me traigan el humo dijo Ciro
y le trajeron todas sus victorias.

Aníbal Núñez

 

A lomo de elefante salmantino

recorres los amarillos campos de Castilla

abrevas en las frescas aguas de tu Tormes

 

En las fieras batallas de la poesía

derrotado nunca fuiste

      victorioso siempre    sin cobardía

 tus valientes y corajudos versos

       defendieron a rajatabla

 la causa del amor y la amistad

 

En tu paquidermo de letras

       triunfante peregrinas

 por los largos y frondosos caminos de la eternidad

        dejando a tu paso 

un reguero de himnos alabanzas y elegías

 

 Los ángeles regocijados

 comunican al Dios de la Biblia:

“Ya el poeta no hace como antes
boceto de sus lágrimas…

dispone las palabras a sabiendas
de que el tiempo ha dispuesto el cañamazo
de lo que va a escribir para el olvido”.

 

 

 22 A. P. Alencart y Marcelo Gatica, con el retrato de Macáis pintado por Miguel Elías

 

 

SERGIO MACÍAS

(Chile)

 

 

 

 

  “Bebo a pequeños sorbos la reiteración de la brisa
y siento pasar por mis dedos el tiempo,
como cuentas de un rosario.
Hasta que la noche
cae a mis pies como pájaro ciego”.

                                                                             Aníbal Núñez

 

 

LA PALABRA QUE CAUTIVA

 

Se trata de su palabra que cautiva

con lo que pasó, acontece y viene

a través de un sueño,

de una ilusión que como cálamo de luz

llena el cuaderno de la esperanza.

Se trata de la emoción ante la primavera.

Del efecto que produce la sonrisa de un niño,

la injusticia o la falta de libertad.

Se trata de escribir como poeta del amor

que te rescata entre los escombros

del tiempo que te lleva como un río.

De la soledad que quita la dicha

de seguir siendo fiel a tu hermosura.

Se trata de la pasión por la carne, los besos.

el sentimiento de ternura,

la paz que buscas.

Se trata de quien ama lo que digo.

De ti, que no quieres

que te abandone esta noche,

en que juntos hacemos un camino.

 

 

 23

CARLOS D’ABREU

(Portugal)

 

 

 

 

TIEMPO Y POESÍA

 

Si hubiese tenido el tiempo

para saber qué tiempo tendría

hubiera dedicado todo el tiempo

al tiempo de la Poesía

 

Porque Poesía es el tiempo todo

es el universo intemporal

lo que algunos llaman señuelo

propio de la vida ya otoñal

 

no me importa si fuera contratiempo

en algunos días ya por sí difíciles.

Me bastaba como pasatiempo

 

porque no percibía

que al final el dicho tiempo

no vale una rima de Poesía

 

Traducción de A. P. Alencart

 

24 A. P. Alencart leyendo los poemas de Raúl Vacas y de Juan Carlos López Pinto

A. P. Alencart leyendo los poemas de Raúl Vacas y de Juan Carlos López Pinto

RAÚL VACAS

(España)

 

 

 

VADO PERMANENTE

 

a Aníbal Núñez

 

No importa que la tarde sea blanca

y todos se marcharan de la mano

a visitar la muerte. Todo es en vano

si el amor no permanece, si arranca

 

sus raíces, si pierde en la petanca

de los días y aparca en el verano

su silencio, si es águila o humano.

No importa que esta tarde Salamanca

 

saliera en otra foto diferente,

que al fondo de la fila hubiera un niño

ciego, ajeno al sueño y al color.

 

No importa que, perdida entre la gente,

una mujer de gris me hiciera un guiño.

y fuera de paseo hasta su amor.

 

 

25 Juan Carlos López Pinto en el XVI Encuentro (octubre de 2013)

Juan Carlos López Pinto en el XVI Encuentro (octubre de 2013)

 

 

 

JUAN CARLOS LÓPEZ PINTO

(España)

 

 

ANÍBAL ES TU NOMBRE

 

 

Mi vuelo es hondo                          

en tu palabra.

Pureza del aire desnudo

cegada de luz

y desgarro.

El fruto prohibido.

 

La vida insiste:

Leerte en el aire,

vivirte quiero,

hacia dentro.

 

Aníbal es tu nombre.

Fuera de ti,

la intemperie.

 

En Salamanca y en otoño. 2017

 

 

 26

PALABRAS DE DESPEDIDA

(Pilar Fernández Labrador)

 

 

 

 

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