‘Oscúrame’, de Ingrid Valencia, y ‘La metáfora del corazón’, de José Pulido Navas, ganan ex aequo III Premio Internacional de Poesía Pilar Fernández Labrador

 

 

 

 

1 miembros del jurado y el pintor Miguel elías (Fonseca. Muñoz Quirós, Aganzo, Alencart, Barrera y Elías_ Ruiz Barrionuevo, Fernández Labrador, Salas y Pérez Castrillo)

miembros del jurado y el pintor Miguel elías (Fonseca. Muñoz Quirós, Aganzo, Alencart, Barrera y Elías_ Ruiz Barrionuevo, Fernández Labrador, Salas y Pérez Castrillo)

La mexicana Ingrid Valencia y el español José Pulido han sido los premiados del reconocido Premio que se concede en Salamanca, el mismo que en su tercera edición tuvo 465 participantes con trabajos enviados desde España y 19 países iberoamericanos, además de Israel, Brasil, Estados Unidos, Francia, Austria. Suecia, Canadá, Italia, Alemania y Australia. Los países con más participaciones son España, México, Colombia, Argentina, Perú y Chile. En 2015 el II premio tuvo 371 trabajos.

 

Con este premio, ‘Salamanca se ha vuelto a convertir en lugar de encuentro de la poesía Iberoamericana’, según el poeta Alfredo Pérez Alencart, profesor de la Universidad de Salamanca y responsable literario de este premio, convocado por la Asociación Mujeres en Igualdad, en colaboración con la Sociedad de Estudios Literarios y Humanísticos de Salamanca (Selih) y la Diputación de Salamanca, quien editará los libros ganadores.

 

El fallo se realizó este pasado viernes, y en la sede de la Fundación Salamanca ciudad de Cultura y Saberes, donde se reunió el jurado que tuvo que deliberar entre los 30 poemarios finalistas de poetas de España, Costa Rica, Argentina, Perú, Venezuela, México, Panamá, Chile, Colombia, Puerto Rico, Ecuador, Bolivia, República Dominicana y Honduras. Esta selección previa, realizada por un comité de lectura, se había hecho de los

 

Tras las deliberaciones, donde se apreció la alta calidad y las distintas formas de la escritura poética de España y América, el jurado falló por unanimidad conceder ex aequo el premio a los libros ‘Oscúrame’, de  la mexicana Ingrid Valencia, y ‘La metáfora del corazón’, del español José Pulido Navas. Hasta la última deliberación también llegaron los libros ‘Todos los relojes’, de Antonia Álvarez Álvarez (España) y

‘El resplandor de los ojos cerrados’, de Salvador Madrid (Honduras). El jurado estuvo integrado por António Salvado, poeta y Premio al Mérito Cultural del gobierno portugués; Carmen Ruiz Barrionuevo, catedrática de Literatura Hispanoamericana  de la Universidad de Salamanca; Jesús Fonseca, poeta y delegado de La Razón en Castilla y León; Alfredo Pérez Alencart, poeta, profesor de la Usal y presidente de la SELIH; Carlos Aganzo; poeta y director de El Norte de Castilla; José María Muñoz Quirós, poeta, profesor de Lengua y Literatura y presidente de la Academia de Juglares de Fontiveros; Inmaculada Guadalupe Salas, presidenta de la Asociación Mujeres en Igualdad, y Julián Barrera Prieto, diputado del Área de Cultura de la Diputación de Salamanca. Actuó como secretaria Victoria Pérez Castrillo.

 

Los otros finalistas fueron Luis Alberto Ambroggio, Carlos Barbarito, Marisa Martínez Pérsico y Hugo Francisco Rivella (Argentina), Marina Aoiz Monreal, Yazmina Galán Pons, María Isabel Andrés Llamero y Marina Izquierdo (España), Ernesto Román Orozco (Venezuela), Jonatán Reyes (Puerto Rico), Pablo Carbone Unzueta (Bolivia), Luis Francos González (Ecuador) Javier Alvarado (Panamá), Marco Martos, Miguel Ildefonso y Leoncio Luque Ccota (Perú), Lilliam Moro Núñez y María Elena Blanco (Cuba), Rossy Evelin Lima y J. Amada Hernández (México), Nidia Marina González (Costa Rica), Luis Reynaldo Pérez (República Dominicana), Luz Mary Giraldo y Carolina Bustos Beltrán (Colombia) y Andrés Morales y Marco Antonio Ravanales (Chile)

 

Los premiados recibirán sus libros publicados -y demás estímulos establecidos-, durante la celebración del XIX Encuentro de Poetas Iberoamericanos, a celebrarse los días 19 y 20 de octubre.

 

 

 

3 José Pulido

 José Pulido

JOSÉ PULIDO NAVAS

(Jaén, 1958)

 

Poeta y periodista, actualmente responsable de la Unidad informativa de RTVE de Ávila. Como poeta ha publicado siete libros de poesía: “Donde se escribe el silencio” (1983), “Viejos Rituales” (1988), “La Ciudad y la Reina” (2000), “El Corazón Disperso” (2005), “Movimiento Circular” (2006), “Los Enigmas de la Esfinge” (2010) y “La Línea de la vida” (2014). Entre los diversos reconocimientos a su poesía, destacan los Premios Internacionales de Poesía Rafael Morales (2005) y San Juan de la Cruz (2013) y el Premio Nacional de Poesía Luis López Anglada (2009). Obra suya se encuentra incluida en buen número de antologías.

 

 

 

MARILYN NOS BESA EN LOS ESPEJOS

 

                                              

Cuando Marilyn  dejaba abrir su falda

como una flor, provocando

el cálido aliento de los subterráneos,

descubrió su condición de diosa,

alimento de sueños y de signos, 

ideal de esfinges,

antes luna que mujer.

Entró en aquella habitación de hotel,

de la que ya no volvería,

con sus pastillas para dormir

y la cruel revelación de la almohada.

Supo que era Eva y Ava, Rita, Marlene y Joan…

-Flor de seducción

su rasgada lencería

entre los torpes dedos

de King Kong-.

Para la ceremonia

cubrió su cuerpo con un vestido largo

muy ceñido, largos guantes

y zapatos de alto tacón.

El busto erguido, los labios

proclamando inminente su caricia.

Desafiante, abandonó la pasarela

y, al fin sola,

nos besaba, infinita, en los espejos.

 

 

 

 

2 Ingrid Valencia (foto de Benjamín Anaya)

 Ingrid Valencia (foto de Benjamín Anaya)

 

INGRID VALENCIA

(Ciudad de México, 1983)

 

 Poeta y editora, y tiene publicados los libros de poemas La inacabable sombra (2009), De Nebra (2013), Taxidermia (2015) y One Ticket (Traducido al francés por Odelin Salmeron, La Grenouillère, 2015). Obra suya aparece en las antologías Diez y nota (2010) y Anuario de poesía mexicana  (Fondo de Cultura Económica, 2006), entre otras.

 

 

UNA PUERTA

 

 

Una puerta es una flor

que abre y refleja objetos.

 

Una puerta es el golpe,

el estruendo de la voz

cuando calla.

 

Me siento a imaginar

el otro lado del muro:

 

los barrotes, los caminos,

las esquinas de gente,

las pancartas, el vaivén.

 

Olvido la máscara

que entra y sale de casa.

 

Me refugio mientras avanzo

bajo el techo.

 

Mi casa es una mano,

un puño que se cierra.

 

Veo la flor que está cayendo:

el día, la noche.

 

 

 

Un comentario
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    leopoldo
    abril 5, 2016

    Felicidades admirado José. Cada uno tiene el reconocimiento según su valía. Un abrazo poeta.

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