Seis poemas del poeta y narrador cubano, Manuel Adrián López

Hoy “Crear en Salamanca”, trae a sus páginas la obra de Manuel Adrián López, poeta y narrador cubano. Seis poemas  que pertenecen al poemario, “Los poetas nunca pecan demasiado”, publicado por Editorial Betania y galardonado con Medalla de Oro en la Categoría de Literatura escrita en  Español por los Florida Book Awards 2013.)

 

Manuel Adrián López nació en Morón, Cuba (1969). Poeta y narrador. Su poesía en español ha sido publicada por las revistas Arique, Anterior Review, Baquiana, Contratiempo, Delirium TremensLa Peregrina Magazine, LaFanzine, Letras Salvajes, Linden Lane, Nagari, Revista Literaria Ombligo y Ventana Abierta, entre otras. Su primer libro de poesía, Yo, el arquero aquel, fue publicado en West Palm Beach por la Editorial Velámenes (2011). En julio del 2012, la editorial TheWriteDeal de Nueva York le publicó una versión digital de su libro de cuentos cortos en inglés Room at the Top y en junio de 2013, una versión impresa del mismo libro fue publicada por la editorial Eriginal Books de Miami, la cual fue presentada en la librería Books & Books y la Feria Internacional del Libro de Miami. En agosto del 2013 fue publicado en España el poemario “Los poetas nunca pecan demasiado” por la Editorial Betania, recientemente premiado con Medalla de Oro en los premios Florida Book Awards 2013.  Su próximo libro, una selección de cuentos titulado El barro se subleva, publicado por Ediciones Baquiana se presentó el pasado 2 de marzo en XXXV Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería en Ciudad México.

 

En estos días por esta casa

 

En esta casa de paredes tiznadas de un verde raro

y ruidos que se oyen solo de madrugada

vivimos dos hombres y una gata

rodeados de libros espíritus pinturas

y el equipaje que ambos trajimos del pasado.

Todo se ha cubierto de un mismo esmalte

que impide distinguir quién es quién.

La gata sabe manejarnos:

cada mañana nos despierta exigiendo agua y comida

gira en círculos por mi lado de la cama

esperando que aparte la cortina para así posarse

y entablar conversación con pájaros y lagartijas.

Hemos vivido juntos todas las fechas del calendario

hasta un árbol de navidad tuvimos un diciembre

y antes de tiempo lo arrastramos hasta la acera

donde quedó olvidado.

Yo vivo flotando por los aires

soñando con marcharnos hacia el Norte

pero mi cómplice echa el ancla y me devuelve a la tierra.

Este día catorce que todos dicen debe ser colorido

lleno de signos de exclamación y frases tan usadas

no es más que un invento de pícaros que buscan oro.

En esta casa donde vivimos dos hombres y una gata

celebramos a diario que todavía queremos compartirla.

 

 

Elixir X

 

Saboreábamos el dulce que lento nos mataba

A pedazos perdíamos:

Un dedo

Una oreja

Un ojo

Buscábamos debajo de la cama

En cada rincón

Como hacen los adictos.

Este elixir es mucho más efectivo

que las armas de destrucción masiva.

Iba colándose en las venas

navegando por nuestros cuerpos

que explotaban como globos al sol.

 

 

Desde la silla

 

Me siento en la misma silla todos los días

al lado del escritorio que perteneció a una poeta

que nunca conocí.

Desde ese ángulo la silla vigila cada movimiento:

Los brincos ágiles de la gata

la sombra que hace de las suyas

el vaivén de los ventiladores en cada habitación

mis ronquidos que son más intensos.

Los pensamientos que nos delatan

pero que callamos por miedo

temiendo el derrumbe y el después.

Casi nunca me miro al espejo

pretendo que los pocos que quedan

simplemente no existen.

Luzco un perenne disfraz

una sonrisa que se convierte en mueca

ojos que viven poblados de nubes

dedos que pronto serán mutilados.

Pero he perdido la valentía

y el desafío que habitaban en mí.

Ahora solo me queda confesarme

escribir estos versos

rogar que apacigüen

la tormenta

disturbios que cada cierto tiempo

vienen a azotarme.

Sería mucho más fácil para todos

incluso para la gata

si me levantara de la silla

recogiera la pañoleta

que heredé de otra poeta

y emprendiera un camino

sin recuerdo

ni foto

ni memoria.

 

 

 

Nada volverá a ser igual

 

No volveré a oler las flores del mismo modo

ni asociar los dolores de estómago con

excesos de comidas suculentas.

Algo se rompió esa madrugada

en el colchón que se hundía demasiado.

Era una trampa más para atraparnos

las sábanas se batían con oleajes feroces

había un abismo entre nosotros

cuatro almohadas inmensas separándonos.

Los huesos del brazo izquierdo crujían

como si los partieran a pedazos.

Él batallaba con una pesadilla

yo disparaba estruendosos ronquidos

todo estaba previsto para el fatal derrumbe.

La sombra que nos persigue

se había posado en el marco de la puerta

extendía sus garras pero no lograba aniquilarnos.

De la nada surgió una brisa que abrió cortinas y ventanas

rayos violentos enviaron ramilletes de luz

despertamos discutiendo por cosas pasadas

pero al mirarnos todo se convirtió en risas

endulzando la acidez de nuestros sueños.

 

 

Des-armados

 

En esta casa que vibra con las notas de una cantante desconocida

hemos enterrado en el patio todos nuestros cuchillos.

Partimos el pan y las frutas con manos expertas

sustituimos la carne por manjares que no resulten dolorosos

y sorbos de aire puro antes de que salga el sol.

Ya no cortamos las flores del jardín

para depositarlas en recipientes fríos

no dejamos a la gata encerrada en la cocina

ahora corre libremente

y tumba todo a su paso.

Nosotros los que un día creímos que las guerras se ganaban con armas

somos transeúntes invisibles en esta ciudad que mata.

 

 

 

 

Deberes

 

Debo escribir poemas alegres

decir de pájaros

flores y maravillas.

Como llegar ahí

si lo que siento

no es nada semejante.

 

 

5 comentarios
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    Alberto
    agosto 2, 2014

    Hermosos poemas, no conocía a este autor, es una poesía, verdaderamente, grata.saludos

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    Maira Villegas.
    agosto 4, 2014

    Manny, muy buenos éstos poemas expuestos aquí, al igual que todo el contenido del libro.Siento que todo lo que está plasmado aquí son las cosas que te han marcado en el cada día de ese tu cotidiano vivir y que aún siguen presos en la carcel de tu piel, y de ese yo propio que a veces te lástima hondo.

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    Maira Villegas.
    agosto 4, 2014

    Excelente tu poemario ….te felicito,recoge a groso modo tus vivencias llenandolo todo de una forma muy peculiar todo tu sentir. Agradecida a ti siempre.Muy buen libro amigo.

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    José Amador Martín Sánchez
    agosto 13, 2014

    No hay ningún problema ideológico, publico, siempre que me lo envían, aquello que por su calidad lo merece y, sobre todo, las colaboraciones no las pido yo, me las mandan, concretamente los dos poetas cubanos últimos se han dirigido a mi con sus poemas, directamente hay muchos escritores, muchos pintores y fotógrafos que desconozco, no copio lo que encuentro en los libros, las colaboraciones siempre son enviadas por los autores, evidentemente no tengo ningún problema en publicar a escriotores que viven en Cuba o en otras partes del mundo. “Crear en Salamanca”, es un espacio abierto a la colaboración. Espero haber espondido a tu pregunta. Un saludo
    José Amador Martín, Director y Editor de “Crear en Salamanca”
    mi correo es joseamadormartin@gmail.com si quieres enviar alguna colaboración, encantado, siempre con biografía y si es posible ilustraciones, si no las envías las pondría yo.

  • Manuel
    agosto 13, 2014

    Gracias José Amador por tu gentileza. La primera vez que visité tu página ya hace más de año creo, fue para leer una selección de poesía de Delfín Pratts, poeta cubano que vive todavía en Holguín, Cuba.

    Quiero darle las gracias a todos los que han dejado comentarios y los tantos otros que han pasado por acá.

    Más que agradecido,
    Manuel A. López

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